QUIEN SOY



Mi nombre es María Ortega Delgado, nací el 11 de enero de 1960 en Valencia. En aquellos momentos mi familia se encontraba residiendo en Francia, en la misma capital, Paris, y regresaron inmediatamente tras mi nacimiento.
En la capital francesa  se desarrolló mi primer contacto con la escuela primaria. De regreso a España (Valencia) a la edad de doce años, terminé mis estudios de EGB, BUP y COU.
Mi incorporación a la Escuela de Magisterio se produce tras mi gran decepción el primer año en Filosofía y Letras en la especialidad de Románicas. Son años en el que la sociedad valenciana comenzaba a reivindicar los estudios de su lengua autóctona en las universidades y provocaba continuas huelgas y manifestaciones que hicieron que muchos estudiantes como yo, perdieran ese año el curso. Mi juventud, mi falta de experiencia y la decepción por el transcurso que llevaba ese curso escolar fustraron mi futura carrera como novelista.
Mi decisión por hacer Magisterio vino marcada por mi gran amor a los niños, y sobre todo a la experiencia que me había dado enseñar  a niños y adolescentes con algún tipo de refuerzo o necesidad de aprendizaje, durante el transcurso de mi vida como estudiante.
Opte por la Educación Infantil porque en ese momento era una especialidad  que se alzaba como un gran reto en la Educación y donde las salidas laborales se veían más claras.
Durante esta etapa en la Escuela de Magisterio Ausias March de Valencia colaboré con el Departamento de Pedagogía en la elaboración y diseño de las futuras programaciones que se iban a desarrollar con la nueva Ley LOGSE  que en un futuro se iba a aprobar. Esto supuso una gran experiencia para mí al darme la oportunidad de profundizar en el tema y poder tener alcance a documentos y bibliografía que hubiera sido imposible de otro modo, y que después marcaron mi trayectoria profesional.
Dentro de mi formación  cursé más asignaturas de las requeridas para ampliar mi curriculum y poder optar a otras salidas laborales. Esto me llevó nada más terminar Magisterio a incorporarme ese mismo año como profesora de Religión en el colegio Público Nuestra Sra. del Carmen de Valencia. La experiencia vivida en este colegio marcará el resto de mi vida profesional y que prioriza, ante todo, el buen clima de trabajo, tanto de los profesores como de los alumnos para un nbuen aprendizaje. Fueron 7 años donde me formé en los inicios de la nuevas tecnologías, la organización de centro y como formadopra de profesores.
Mi sguiente experiencia laboral fue en el colegio San Francisco y SDanto Domingo de Vilamarxant. El Arzobispadode Valencia depositó su confianza en mi para dirigir el colegio. Misión que realicé durante 10años.Durante este tiempo también fui creciendo como formadora para distintas organizaciones e instituciones.
Mi gran responsabilidad con el mundo de la educación ha hecho que haya estado en continua formación permanente tanto en la Universidad como en Seminarios y Congresos de toda España. Mi interés por las nuevas metodologías y pedagogías me han llevado a visitar numerosas escuelas de Europa, y realizar cursos en Boston con profesores de Harvard y Tufts.
Otra de las experiencias que cambiaron mi visión de la escuela fue mi incorporación  a la empresa , “GRUPO EIM desarrollando mi labor como Directora de Proyectos Educativos, y realizando auditorías de calidad que me permitieron ver y conocer por dentro muchas de las grandes instituciones educativas que hay en España. También he realizado la labor de Coach para el National Center for Teaching Thinking en centros de España donde se ha llevado a cabo el programa de esta entidad.
Actualmente y desde septiembre de 2012,  soy Directora Pedagógica del Colegio Santa Ana de la Pobla LLarga,  de titularidad de la Fundación Trilema. 
Soy además miembro del Foro para la Ciudadanía Activa de la Comisión Europa de Educación desde el año 2006 con participación activa todos los años en diferentes países europeos, y colaboro de forma activa como miembro de UNICEF
Ante todo me defino como una persona con enormes ganas de seguir aprendiendo y aplicando mis aprendizajes. Disfruto viendo a los niños alegres en las clases, mientras sin darse cuenta, como una buena ilusionista, van inmiscuyéndose en los entresijos de mis propuestas didácticas. Y sobretodo, me maravillo cada día con sus aportaciones, sus comentarios, y esas miradas brillantes cuando descubren por primera vez el sentido de las cosas.